Desde el siglo XVIII esta casona ha cambiado muchas veces de rostro, pero nunca de espíritu.
Fue hogar de diferentes familias, comercios y un orfanato, y hoy es un espacio donde la cocina, el arte y la arquitectura continúan transformando la manera de vivir el Centro Histórico.
Dentro de Restauro, artistas, arquitectos y diseñadores han transformado la casona desde el respeto por su esencia, permitiendo que el pasado dialogue con el presente a través del arte, el diseño y la arquitectura.
Descubrir que una gran comida no solo alimenta, también reúne, celebra y crea recuerdos alrededor de una mesa.
Encontrar el tiempo para conversar, compartir y disfrutar de quienes hacen especial cada momento.
Permitir que la historia, el arte y la arquitectura despierten nuevas formas de mirar, sentir y habitar este lugar.
Porque hay lugares que nos recuerdan que lo esencial siempre ha estado ahí, esperando que volvamos.